La primavera se me escapa...
... se me escurre entre los dedos
como el agua.
Hipoteco mi tiempo.
Esquivo las escenas en las que el telón tarda tanto en caer. No tengo tiempo para disfrutar de ellas.
Han nacido las flores. Sólo he podido ver alguna. Y cuando quiera remediarlo, el sol las habrá secado. Perderé miles de fotos, miles de aromas...
Los segundos son insectos que vuelan a mi oído y pasan hacia atrás rápidamente. No me da tiempo a mirarlos.
Sobrevivo gracias a no sé qué. Pero no es esta la vida que dibujaba para mí.
Me siento inútil cuando las circunstancias tienen más fibras que yo. En cierto modo, cada día encuentro algo diferente en mi camino. (¿Es este realmente mi camino?)
El tiempo no es dinero (¿Quién pronunció tal chorrada?). El tiempo no se paga, ni se compra, ni se vende.
El dinero no huele a roca, ni huele a flores, ni huele a lluvia, ni huele a ti. El dinero no me llena y me está robando lo único que tenemos. TIEMPO.

