Planes truncados
ESta vez no me apetece ir a Barna...
Porque se truncan y se seguirán truncando los planes según pasan los días. Ni voy a poder estar con quien quiero, ni puedes venir conmigo, ni puedo adelantar mi vuelta, ni tengo ganas de cenas masivas y paso de rollos raros.
Perderé oportunidad de ir a escalar a algún
sitio bonito o de escapar con la bici a hacer el gamba por ahí... Esta
vez, no me merece la pena.
Lo sé, parezco pitufo gruñón, pero, ¡¡qué le voy a hacer!! la verdad es que se plantea un fin de semana anodino. No creo que soporte colocar más de dos sonrisitas de plástico. Me estoy haciendo radical y borde con esas situaciones obligadas por las que todos pasamos alguna vez.
En fin, a ver con qué me sorprende el viaje esta vez.
Te echaré de menos.

