Pillow Book
No era la mejor película para ver en un fin de semana rodeada de cleenex, mocos para exportar, fiebre...
Creo que se puede decir que una película es buena cuando es capaz de transmitir su mensaje a un receptor que no está en plena posesión de sus facultades.
Pillow Book es un juego de superposiciones, de rojos, amarillos, blancos y negros, de tecnología estridente y manuscritos ancestrales, de protocolos ortodoxos junto con sensualidad íntima, mercado de libros en pieles difuntas...
El japonés acaricia los oídos durante todo el film. Mínimas frases subtituladas en inglés, lo justo para enteder el hilo de la película, mientras decenas de imágenes deliciosas juegan con la imaginación y con las emociones.
Y si la película se puede ver en un sofá, calentita, con la mantita hasta las orejas y achuchando a la única persona capaz de tragarse esa peli "por amor" al ladico.. jejejej, pues mejor que mejor!!!
Un bechituuu!!!

