Mi pequeño cadáver
Quiero hacer como que no...
Pero sí.
Creo que no me duele...
Pero la cicatriz aún está reciente.
Y me creo sobradamente fuerte...
Pero soy débil.
Miro hacia atrás como quien se sienta frente a una película de terror. Intento taparme los ojos con la mano, pero termino mirando.
Me van devolviendo un cadáver que murió no hace mucho, cachito a cachito. No debería intentar recomponer el cuerpo. Al fin y al cabo, está muerto.
Pero no puedo evitarlo.
Veo sus ojitos, sus manitas, su aparente sonrisa... y recuerdo cercanamente cómo fue en vida.
Y es normal que la pena aprese ese misterioso hueco que existe entre el final del cuello y el final del esternón.
Ahora sí podré enterrar su pequeño cuerpecito...
Tal vez valga de alimento para algún gran árbol.




Comentarios sobre Mi pequeño cadáver
Muy bueno pero muy triste
Es que precisamente así es el arte de saber mostrar tus sentimientos de la forma más honesta posible, pues al menos eso creo.
Saludos.