Mi pequeño cadáver
Quiero hacer como que no...
Pero sí.
Creo que no me duele...
Pero la cicatriz aún está reciente.
Y me creo sobradamente fuerte...
Pero soy débil.
Miro hacia atrás como quien se sienta frente a una película de terror. Intento taparme los ojos con la mano, pero termino mirando.
Me van devolviendo un cadáver que murió no hace mucho, cachito a cachito. No debería intentar recomponer el cuerpo. Al fin y al cabo, está muerto.
Pero no puedo evitarlo.
Veo sus ojitos, sus manitas, su aparente sonrisa... y recuerdo cercanamente cómo fue en vida.
Y es normal que la pena aprese ese misterioso hueco que existe entre el final del cuello y el final del esternón.
Ahora sí podré enterrar su pequeño cuerpecito...
Tal vez valga de alimento para algún gran árbol.
- Deja tu comentario (12)

