Pareces una mujer desnuda
Desnuda, sí. Te imagino como mujer madura recostada sobre su lecho, de perfil, ampulosas y firmes curvas, piel mestiza
Te imagino con tu cara sumergida en el recodo de tus brazos mientras lágrimas incomprendidas fluyen por tu piel. De vez en cuando levantas tu mirada y dejas ver tu rostro... Entonces tus grandes ojos marrones se me muestran infinitos, profundos, perdidos en la inmensidad... en la inmensidad de tí misma, por que eres inmensidad toda, no hay más allá de ti prácticamente nada precetpible
Deja de llorar ya, niña de los ríos. Deja que tus lágrimas den paso a la sonrisa de tus entrañas. Cuando estás triste... mi corazón también se apaga... y sé que es tierno verte llorar..., pero estás más bonita feliz.
De la intensidad de lo ínfimo a la inmensidad de lo eterno



