Dentro de la monotonía de estos días nos permitimos el lujo de hacer viaje relámpago y visitar al "oso del Himalaya"
Después de un sofocante viaje en tren y sufrir las inclemencias de un metro abarrotado y sin aire acondicionado, llegamos a la librería Desnivel. Una impaciente espera y finalmente aparece allá, al fondo de la sala.
En un extraño acento austriaco comenzó su viaje por las montañas, partiendo en los años cincuenta hasta el fatídico 1986, donde perdió cuatro falanges de la mano derecha y a su gran amiga Julie Tullis.
Una estupenda proyección de diapositivas entre bromas y comentarios y una escasa rueda de preguntas. Finalmente, la firma de libros.
Ese es el momento ideal de mirar a los ojos a una persona así e intentar escudriñar cómo mira, qué se ve a través de ellos... Estar cerca de un mito es emocionante.
Firma mi libro y miro con ilusión cómo realiza la rúbrica. Tiene la mano derecha paradójicamente mutilada. Está claro que, aquel año perdió las falanges de su mano , y las falanges de su espíritu: Julie. Desde entonces ya pocas cumbres ha hecho...
Pensé en decirle algo, tal vez ten simple como cuánto me había gusado su exposición o haberle pedido una foto junto a mi... pero no pude. Me emborrachó la timidez y el profundo respeto y sólo pude mirarle a los ojos, y devolverle un gracias nervioso y una sonrisa.
Y rompiendo con toda la magia... aparece allí Manonegra (http://www.geocities.com/manonegrawev/azuqueca.htm ) Nos fuimos de cañitas y tapitas y actualizamos información. Más adelante os hablaré de él.
El viaje de vuelta lo dormí entero. Tal vez soñando con algún capítulo de K2: el nudo infinito.
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