Y me preguntas que si he escrito Obos..
Estos días he escrito los obos más largos de mi vida en mi cabeza y en miles de papeles que me encuentro en cada ricón de casa, de clase. En cada hueco en blanco hay una palabra para ti y ahora, cuando menos espero, las encuentro.
He escrito en mente Obos que no merecían estar aquí. Demasiada carga emocional, demasiado personales, demasiado dolorosos, demasiado... como para poder canalizar todo a través de mis inquietas yemas e imprimirlo en este diario.
Estoy intentando cerrar una herida que se empeña en seguir sangrando. Pruebo a dibujar un esbozo en mi cara de algo que no es lo que siento, pero no puedo fingir. Procuro distraer mi atención, pero el amargor de mi boca me recuerda que no puedo ser feliz. Hay algo que tira de mi hacia abajo. Estoy luchando contra ello.
Seco mi cara una y otra vez y sin saber de dónde ni cómo... sigo sintiendo la humedad en mis mejillas. No se va. No se evaporan. Las lágrimas son la sal de mis heridas. Intentan ponerle fin a este inmenso eco que rodea lo que habito.
Y hoy te he escuchado. Hoy ha llenado tu voz lo que estaba muerto, pero todo era falso... "no te ilusiones, niña... por favor, no te ilusiones... no caigas..."
Pero niña añora y siente con tanta fuerza que no puedo retener su impotencia. Sigue tan virgen como hace tiempo. No se encostra, no se hace insensible y deberías, deberías, deberías...
Que si he escrito Obos... Tanto los mejores como los más obscuros te los he dado de palabra viva. Nunca habrás encontrado aquí algo que desconocieras. Habrás saciado tu curiosidad hacia la intimidad que escudriñabas, pero nunca habrás descubierto gran cosa de mi (tal vez a partir de ahora...)
Que si he escrito Obos...
...y los Obos que me quedan por escribir...
A quien no está
pero permanece.
A quien amo
aunque no debo.
A quien llena mis sueños
aún...
A ti, porque te sigo queriendo.

