Fotografía
Cuando no hay miedo.
Si tuviera que fotografiar mi alma ahora mismo verías un cuerpo desnudo, recién arrancadas las vestiduras y corazas que ocultan su piel, de pie, con los brazos abiertos, en el borde de un acantilado, desafiando una violenta tormenta que le reta, frente a frente.
Cómo unico movimiento de la escena, el cabello suelto agitado por el viento huracanado y el continuo arremolinamiento de las opacas y ennegrecidas nubes.
Un alma sin miedo, con más armas de las que puede mostrar para pelear. Un alma segura, fuerte, y con una buena causa para dejar en el intento todo lo que tiene, que es ella misma (no acapara victorias, ni las acumula. De lograr alguna, olvida y siempre empieza de cero en cada empresa).
Verás cómo la atravieso sin problemas :o)
Te Quiero



