¿Los exámenes? Bien, gracias.
Se acumulan los posts en mi cabecita. Falta tiempo para escribir lo que vivo. La rueda va felizmente deprisa.
Excusa, la de siempre, entre otras. Los exámenes. Cualquier motivo es válido para poner rumbo al Este y frenar allá donde empieza el mar.
Viaje de ida para olvidar. La densa niebla nos negó el paisaje desde aquí hasta allí. Todo el trayecto nos acompañó opaca, fría y desagradable.
Con el alba, por fin, tras nueve horas al volante, llegamos. Amanecía un día azul luminoso, tibio... (seguro que si amanece un día gris plomizo también me hubiera parecido azul luminoso)
Comienza la ronda de llamadas, el jaleo, el ruido, los buses, el metro, los abrazos, las sonrisas, las ilusiones acumuladas por encontrarme con las personas con las que hablo sin ver ni oír...
Entre ellas estabas tú, sí, jejejeje. Años ha que dirijo mis letras a este espacio en blanco, siempre disponible. Jamás imaginé la posibilidad de encontrarme contigo. Pero, por fin, este sábado nos vimos, por primera y espero que no última vez.
Hubo demasiado movimiento, demasiada gente que dispersaba y enturbiaba la conversación... Me hubiera gustado hablar contigo con un poco más de tranquilidad... Esperemos el destino nos dé la oportunidad de volver a reunirnos.
El resto del fin de semana aún flota caótico en mi cabeza. Esperaré a que se asiente para escribirlo.
Un besito a Neburx y otro para tí, Obokaman...

