¿Qué hago con ella?
Hay días... hay días en que no encuentro la salida.
Mi NIÑA sueña... y en sueños te llama. Acaricio su cabecita y le susurro que sea paciente. Que todo llega (y todo pasa... y lo nuestro es pasar... "A. Machado") que aguante... que observe cuán bello es el cielo hoy, la cantidad de cosas que tiene..., lo que poco a poco va logrando... Que no llore, que no tiene motivos.
Pero se me deshacen las manos mientras intento consolarla y mis lágrimas también caen por su cabello... me contagia su nostalgia, su añoranza, su deshazón, su impotencia, su fuerza, su ilusión aplacada.
No sé de qué diablos está hecha... pero ahora la siento retorcida. Sé que tiene los puños apretados y ganas de gritar. Le digo que sea paciente... que emplee tanta energía en otras cosas... pero hoy no puede. Y casi yo, tampoco (aunque yo hago por que no se me note
La llevo abrazada... como a un cachorro que no deja de llorar. No sé qué hacer con ella. No para de repetir tu nombre y me mata su angustia. Quiero hacer algo para calmarla... pero nada es suficiente. No logro engañarla.
Al mago de sus sueños, al creador de un mundo tan real como difícil de creer, al autor de sus sonrisas más plenas y sus lágrimas más ácidas...
... Mi beso y su beso más dulce.



