El miedo
Como alguien que empieza de nuevo, he vuelto a sentir el miedo estúpido de la caída.
No pasa nada. Estás anclada a la pared. Si caes, aún el seguro está cerca. Casi todavía puedes tocarlo con las manos...
El miedo es más fuerte que la gravedad, más fuerte que la confianza, más fuerte que un músculo potente.
Ser superior al miedo, superar el pánico a volar, confiar en la buena calidad de la combinación pared-chapa-cuerda ... a veces no es cuestión de entrenamiento.
No importa la lejanía de los seguros. Si piensas que están lejos, sentirás el pavor de una posible caída de considerables metros.
No importa el estado de los anclajes. Si para ti están viejos, procurarás no cargar peso sobre ellos. Casi puedes escuchar el ChASkK de su rotura.
No importa la piedra de la pared. Si piensas que va a caerse la laja a la que te sujetas, aunque lleve allí cientos de años, intentarás esquivarla y buscar otro paso.
No importa que lleves los mejores gatos del mundo. Si para ti hoy su suela no adhiere, realmente terminarás patinando.
Aunque todo sea falso.
¿Pero quién nos convence?

