Breve apunte descriptivo
Intuyo el azul intenso del cielo desde la ventana de mi tejado.Fuera el frío cae como manta de cristales que se ciñe a cada forma.
Mi gatito duerme en la silla donde suelo apoyar los pies. Si él está ahí es porque todo va bien. De vez en cuando lanza una mirada solícita que nunca logro descifrar del todo. Vive a caballo entre el calor del hogar y la guerra que se plantea cada noche en la calle. Pero siempre vuelve y gusta de dormir conmigo por las mañanas, mientras me empleo a fondo frente al monitor.
Sólo escucho el suave zumbido de la calefacción y el tic-tac de un reloj que jamás estuvo en hora. Es tan indisciplinado que no mantiene el pulso establecido de los segundos, y se pasea por la línea del tiempo como si fuese dueño y señor.
Hoy he madrugado, como casi siempre y una bombilla se ha quedado dormida encendida en mi techo. Hace tiempo que se acabó la hora de las bombillas. La apagaré. Esta noche me hará falta otra vez

